Cárcel de San Ángel
Destaca por su arquitectura funcional y moderna, diseñada para cumplir con altos estándares de seguridad. Sus instalaciones están organizadas en módulos que favorecen la supervisión y el control, al mismo tiempo que proporcionan espacios adecuados para la rehabilitación. La estructura cuenta con áreas dedicadas a programas educativos y laborales, promoviendo la formación y el desarrollo de habilidades entre los internos. Esta disposición arquitectónica no solo prioriza la seguridad, sino que también busca crear un ambiente propicio para el cambio y la reintegración social, contribuyendo a un enfoque humanitario en el sistema penitenciario.
